Ya no se necesitan aparatos para alinear los dientes

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La ortodoncia invisible es un método con el que se corrigen las maloclusiones por medio de férulas casi invisibles y removibles que se llaman alineadores. Supone una técnica clínicamente probada para alinear los dientes sin necesidad de usar aparatos metálicos y sin que nadie lo note, al ser totalmente transparentes, y que ya tienes disponible en las clínicas de Corporación Dermoestética.

El tratamiento empieza con una consulta con el ortodoncista de Corporación Dermoestética que realizará una exploración de la boca y tomará fotografías de la dentadura e impresiones para enviarlas a Align Technology junto con un formulario de prescripción.

“Se escanean las impresiones de la dentadura y Align, con la ayuda de su exclusivo programa informático, generará una representación virtual en tres dimensiones del plan de tratamiento dónde se podrá visualizar el movimiento esperado de las piezas dentales, desde el inicio hasta que alcancen la posición final deseada”, según explica el Coordinador del Área de Ortodoncia Invisible de Corporación Dermoestética, el Dr. Juan Pedro Moreno.

Tan sólo es necesario llevar una serie de alineadores transparentes y extraíbles que mueven poco a poco los dientes hasta la posición deseada.

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Para que el resultado sea óptimo es imprescindible seguir las recomendaciones del ortodoncista, así como acudir a las visitas periódicamente. “El paciente podrá revisar y acordar el tratamiento con el odontólogo de Corporación Dermoestética antes de que se confeccionen a medida los alineadores.
Los alineadores son ligeramente diferentes entre sí para que el desplazamiento de las piezas dentales hasta la posición deseada sea gradual”, afirma el Dr. Moreno. Cada alineador se deberá llevar durante dos semanas aproximadamente antes de sustituirlo por el siguiente.

La duración de la ortodoncia invisible podrá variar para cada paciente, aunque la media se sitúa entre los 9 y los 18 meses. “Cualquier persona puede realizarse el tratamiento, incluso se puede empezar a los 12-13 años aunque todavía no hayan salido los dientes definitivos como los caninos y los segundos molares. Incluso, es un tratamiento válido para las personas que llevan coronas y carillas, así como para las que tengan implantes, prótesis fijas o dientes endodonciados, que con la ortodoncia convencional es difícil tratar”, puntualiza el especialista de Corporación Dermoestética.

Nadie lo notará

Los resultados se van notando desde las primeras semanas, pero sólo por parte del paciente, ya que nadie más se dará cuenta de que lo llevas al ser alineadores totalmente transparentes. Además, como las férulas son extraíbles, se puede comer y beber cuando uno quiera, sólo es necesario quitarlos. Como precaución, es importante mantener los dientes y los alineadores limpios y evitar las caries y/o las enfermedades de las encías,  intentando no dejar restos de comida y azúcares entre los dientes y los alineadores.
Este tratamiento puede corregir la mayoría de los problemas más comunes, como dientes torcidos o apiñados, espacios entre dientes o determinados tipos de sobremordida y mordida cruzada.

“Algunos pacientes me preguntan si este tratamiento les va a doler, sobre todo los que tienen más de 25 años y ya están trabajando. Es normal que los primeros días se sientan un poco incómodos al llevar los alineadores, pero es algo temporal y la molestia es mucho menor que la ortodoncia convencional porque los dientes se mueven de una forma más controlada, al poder elegir qué dientes vamos a mover y la presión que ejercemos sobre ellos. Los alineadores cubren completamente el diente, por lo que no dañan el interior de la boca, ni producen heridas ni rozaduras como los brackets”, explica el Dr. Juan Pedro Moreno.