Si lo que necesitas es recuperar la silueta, los profesionales médicos recomiendan una alimentación sana y equilibrada, combinado con un poco de ejercicio moderado y continuado.
Pero la Medicina Estética también tiene tratamientos que ayudan y complementan la acción de la dieta y la actividad para eliminar la grasa y los líquidos retenidos.
Uno de ellos, la termosudación –que consiste en la eliminación de líquidos a través de un baño de calor-, es muy recomendable para perder peso y volumen de manera homogénea.
Es importante evitar que la pérdida de kilos se produzca de forma brusca, pues la salud puede verse perjudicada. Lo ideal es perder peso de manera progresiva -así evitaremos el llamado “efecto rebote”- y que el paciente aprenda a comer, es decir, que sin pasar hambre, sepa qué alimentos son los más adecuados y convenientes en cada momento.
En qué consiste
Es una técnica ideal para conseguir una progresiva reducción de volumen y una notable mejora de la celulitis localizada. Este tratamiento consiste en la aplicación de calor a través de una manta térmica que cubre el cuerpo por completo, consiguiendo que el organismo elimine una gran cantidad de líquido a través de la sudoración.
Es un tratamiento excelente para todas aquellas personas que deseen mejorar de manera homogénea y completa la estética de su figura. Se trata de un tratamiento cómodo, sencillo, indoloro y totalmente inocuo, que se realiza en relajantes sesiones de unos 30 minutos de duración, siendo recomendable que se realicen de 2 a 3 sesiones por semana.
Cómo funciona la manta térmica
La manta térmica con la que se realiza el tratamiento de termosudación, está compuesta por tres módulos independientes que constan de varias resistencias que generan calor, pudiendo alcanzar una temperatura de hasta cuarenta grados centígrados.
El hecho de que esté dividida en tres secciones independientes permite, por un lado incidir de manera especial en aquellas zonas donde la acumulación de grasa es mayor y, por otra parte, hace posible que pacientes que no podrían someterse por algún motivo, como presentar una variz en una pierna, puedan ser candidatos al tratamiento.
En general este tratamiento se puede aplicar a todas las personas, con excepción de los siguientes casos: mujeres embarazadas, pacientes con tensión muy baja y personas que lleven un marcapasos o con insuficiencia venosa avanzada.





