Mejora el volumen y la forma de tu pecho de una manera segura

Tomar la decisión de realizarse una intervención de aumento de senos para conseguir el escote deseado, debe ser personal, meditada y reflexionada, y aunque el origen de esa motivación sea variado, el fin sólo puede ser uno: que estética y salud vayan unidas.

El aumento de senos y la mejora de su aspecto, se ha convertido a lo largo de la historia en una de las intervenciones de estética más solicitadas. Esto ha obligado a la cirugía estética a perfeccionar e investigar la técnica hasta el punto de convertirla en una de las intervenciones más seguras de todas las que se practican.Este mérito también radica en la profesionalidad y los protocolos de actuación que han desarrollado los cirujanos plásticos. El Dr. Jaime Lerma, Director Médico del Área de Cirugía Estética de Corporación Dermoestética, asegura que “dado el carácter no curativo de una intervención estética, se debe exigir la máxima seguridad para el paciente.Esta seguridad se basa en dos factores: por un lado las garantías que pueden ofrecer el cirujano, la clínica y la tecnología de la que dispone, pero también por otro lado, la actitud de colaboración necesaria que debe ofrecer el paciente”.

Las prótesis mamarias

El auge de la mamoplastia de aumento, también ha obligado a los profesionales médicos que se encargan de fabricar los implantes mamarios a realizar numerosos estudios  clínicos, análisis y pruebas para obtener prótesis inocuas totalmente seguras y compatibles con el organismo humano. Las prótesis siempre deben estar numeradas y contar con la autorización de la Dirección General de Farmacia, el Ministerio de Sanidad y la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma correspondiente.

Cada mujer posee un tipo de glándula mamaria, por eso existen diferentes modelos de prótesis para aumentar el volumen del pecho que varían según la forma, el tipo de superficie y el material de relleno, aunque en este último caso, el gel de silicona se es el más utilizado.

Según el Dr. Lerma, el papel del cirujano en este tipo de intervención es fundamental, “es el cirujano el que aconseja cuál de ellos es el adecuado, siempre en función de las características y lo que espera conseguir la paciente. Por mi experiencia, aconsejo siempre que el tamaño elegido sea acorde y esté proporcionado con el peso y la constitución de la mujer, ya que sólo así conseguiremos un resultado natural”.

Mastopexia

Pero no siempre la solución pasa por un aumento del volumen del pecho. La sensibilidad de la piel de la mama, la ausencia de tejido muscular y los cambios de peso y de volumen por el embarazo, por ejemplo, hacen que el descolgamiento de los pechos sea también un aspecto a tratar. La mastopexia es la intervención quirúrgica con la que se consigue elevar y mejorar la forma de los pechos caídos. Este proceso quirúrgico se realiza habitualmente con anestesia general y su duración aproximada no excede de las dos o tres horas.

Por otro lado, en ocasiones, la asimetría mamaria o de los senos muestra signos muy visibles de diferenciación entre las mamas debido a un problema de gran diferencia de volumen, conocido como “anisomastia”. para ello, la cirugía también es una opción.

Asimismo, una vez que se ha situado en la posición ideal a la mama, es habitual aprovechar esta intervención para darle un volumen adecuado. Ponerse en manos de profesionales médicos y en centros autorizados es fundamental para garantizar un resultado óptimo y evitar posibles problemas tanto en las intervenciones  de aumento de mama como en la de aumento de glúteos.